Recorrido por los tesoros y secretos de la Casa de Alba

    NOTICIASCYL les ofrece un vídeo y una amplia galería fotográfica de las estancias que podrán recorrer los visitantes de un monumento que se abre al público en general por primera vez en su historia. Cuadros de Tiziano y José de Ribera, bustos del Gran Duque de Alba y de Howard Carter, descubridor de la tumba del faraón Tutankamon, que se alojó en el palacio, al igual que el Rey Juan Carlos de España, con un dormitorio propio, se reparten entre tapices, piezas personales y un singular baño talaverano

    El Palacio de Monterrey abre sus puertas al público por primera vez en su historia. Un monumento que muestra los tesoros y secretos de la Casa de Alba a lo largo de siglos de estancia en Salamanca. NOTICIASCYL ha tenido acceso a cada una de las estancias que se podrán visitar, resumidas en el vídeo y galería fotográfica adjuntas.

    Los visitantes podrán disfrutar de la esencia de una casa habitada y cuidada, distribuida en varios niveles. La escalera principal conduce a las plantas superiores destinadas tradicionalmente al uso privado. Parte de la colección de la Fundación Casa de Alba decora las salas y espacios del recorrido, como los famosísimos paisajes de José de Ribera, el retrato del III duque de Alba por Sánchez Coello, el de la Santa Teresa de Carreño de Miranda u óleos de Salvatore Rosa, Tiziano y otros artistas españoles y extranjeros. También un busto de Howard Carter, el descubridor de la tumba del faraón Tutankamon, que se alojó en el palacio.

    La pinacoteca es acompañada de un rico conjunto de artes decorativas: piezas de porcelana y azulejos de Talavera de la Reina (sobre todo el baño, con unas vistas únicas hacia la Clerecía y la Catedral de Salamanca), reposteros con escudos heráldicos, bustos familiares, mobiliario de taracea, muebles barrocos mezclado con piezas italianas y artesonados mudéjares, entre otras muchas obras de arte.

    En la visitas se podrá conocer más de una docena de salones y estancias privadas del palacio. El comedor principal, con su artesonado mudéjar, un espacio dedicado al Gran Duque de Alba, Fernando Álvarez de Toledo; el recibidor; el salón Imperio; el denominado ‘dormitorio del Rey’, donde estuvo alojado el monarca Juan Carlos de España; o uno de los baños con su original grifería.

    Llaves del sepulcro de Santa Teresa

    Baste como ejemplo que la Casa de Alba conserva uno de los tres juegos de llaves con los que se custodia el sepulcro de la impulsora de la reforma de la orden de las carmelitas hasta la fecha. Este juego, que hasta esta semana ha permanecido en el Palacio de Liria, acaba de ser trasladado al Palacio de Monterrey, donde se exhibirá permanentemente a partir de este momento.

    Según reza en los documentos del convento carmelita de Alba de Tormes, fundado por Santa Teresa en 1571, “las llaves del sepulcro son diez: tres tiene la comunidad, otras tres el Excmo. Señor Duque de Alba, otras tres Nuestro Reverendo Padre General [en Roma], y una del arca interior de plata el Rey nuestro Señor”. La custodia del sepulcro de Santa Teresa fue necesaria debido a que, dada la veneración por la Santa, comenzaron a producirse algunas sustracciones de partes del cuerpo para reverenciarlos como reliquias.

    Además, junto con las llaves, también se incorpora al Palacio de Monterrey un documento fechado en 1585 procedente de los fondos documentales del Conde Duque de Olivares titulado ‘Relación de cómo fue hallada la Madre Teresa de Jesús al tiempo que la trasladaron a la ciudad de Ávila’. Este documento, que hasta ahora se encontraba en el archivo ducal de la Casa de Alba, describe detalladamente el estado incorruptible en el que se encontró el cuerpo de la Santa.

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